- Representantes de Consejos Mayas convocan a marcha en defensa del territorio el sábado 21 de marzo a las 3pm
- “No compren lotes inmobiliarios en Yucatán, las inmobiliarias se enriquecen con el dolor de los pueblos mayas”
- Exigen restitución de tierras mayas despojadas y de cenotes expropiados
- Rechazan granjas porcícolas y avícolas y denuncian devastación de vestigios arqueológicos
Ciudad de México, 12 de marzo de 2026.- Consejos comunitarios de Yucatán denunciaron el despojo de grandes extensiones de tierra que, con complicidad de autoridades, han pasado a manos de particulares, desplazando a los pueblos originarios de sus localidades. Esta situación se ha acentuado en los últimos años con el boom inmobiliario, turístico y de ganadería industrial.
En rueda de prensa realizada en el Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez” de la capital del país, dieron a conocer que Dzitnup, Ixil, Kinchil, Molas, Santa María Chí y Sisal se han organizado para defender su territorio. En estas seis comunidades, fuertes intereses inmobiliarios, turísticos y agroindustriales intentan despojar a las poblaciones de más de 15 mil hectáreas.
Los representantes de las diferentes comunidades viajaron a la capital para reuniones con la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), y la Fiscalía Especial para personas indígenas y afromexicanas (FEIDPIAIDSPP) de la Fiscalía General de la República (FGR), y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como organizaciones nacionales defensoras del territorio. Aprovechando este viaje, describieron a los medios nacionales las agresiones que viven por parte de poderosos intereses económicos.
Despojos y violencia contra comunidades
Baldomero Poot Moo, comisario de Diztnup, Valladolid, dio a conocer que hace cuatro meses el pueblo se unió para rescatar los cenotes Xkekén y Samulá expropiados durante el Gobierno de Ivonne Ortega Pacheco y concesionados a través del Patronato Cultur a particulares durante 20 años sin beneficio alguno para el pueblo, por lo que exigieron al Gobierno del Estado de Yucatán la restitución de estas tierras.
Poot Moo denunció que hace tres semanas fue víctima de un atentado al salir de la ciudad de Valladolid donde fue perseguido desde un automóvil que intentó cerrarle el paso y luego se realizaron varios disparos al aire para intimidarlo. Este no es un caso aislado, años atrás perdieron la vida tres pobladores de Dzitnup por la defensa de los cenotes, entre ellos, el comisario de nombre José Luis.
Demandó la restitución plena de los cenotes al pueblo de Dzitnup, que ya tomó posesión de los mismos hace cuatro meses, gestionándolos colectivamente y produciendo grandes beneficios a la comunidad.
Granjas porcícolas provocan graves impactos en la salud y medio ambiente
En Santa María Chí, comisaría de Mérida, la problemática inició hace 30 años, aunque hace tres, los problemas de la comunidad se acentuaron cuando comenzaron a tener graves afectaciones ambientales y de salud por la presencia de una granja porcícola de 49 mil cerdos, explicó el comisario municipal, Wilberth Alfonso Nahuat Puc.
“La problemática de las granjas porcícolas y avícolas en el estado, es que la mayoría de ellas carecen de permisos ambientales, falta de inspección, permisos para descarga, están violando los derechos humanos de las comunidades indígenas que solo quieren vivir con paz y tranquilidad en un ambiente sano. Si bien aun nos falta mucho por trabajar, estamos unidos y conscientes que a través de los consejos vamos a poder hacer un cambio en la Península”.
Agregó que las acciones legales emprendidas por la comunidad han dado como resultado “una clausura definitiva, tienen la fecha del 30 de abril de 2026 para retirar el último animal, pero aún así no tenemos certeza que va pasar con todas las naves que están adentro, dónde se llevaron los animales y que va pasar con el agua y saneamiento a este territorio. Tanto daño que han hecho durante 30 años que queremos saber como van hacerlo para sanear toda esta tierra”.
“No compren lotes inmobiliarios en Yucatán, las inmobiliarias se enriquecen con el dolor de los pueblos mayas”
Peregrina Cutz del Consejo Comunitario Ixil, relató que su comunidad logró frenar mediante un amparo la incorporación de Ixil a la Zona Metropolitana de Mérida, a la que integraron 13 municipios sin consultarlos previamente.
“Nosotros no estamos en contra del progreso ni que siga creciendo nuestro estado, pero como comunidad queremos crecer a nuestro ritmo y decidiendo nosotros como queremos hacer, sin imposición de nadie. La labor del Gobierno debe ser para beneficiar a los pueblos originarios y no para personas de fuera que quieren comprar terrenos en nuestras comunidades.”
“Yucatán ha acogido a muchos que han decidido vivir en nuestro territorio, y que ya son parte de nuestro estado, pero en este momento el boom inmobiliario está ofreciendo nuestro territorio al mejor postor. Los que estamos en el territorio no somos estatuas, estamos ahí vivimos; por eso decimos acá estamos los mayas”, concluyó.
Sisal, comisaría del municipio de Hunucmá, también vive una historia de despojo, desplazamiento y criminalización de pobladores que cansados ante la ceguera institucional, decidieron defender la poca tierra que queda sin privatizar en esa zona costera altamente ambicionada, explicó Shirley Galaz Hernández del Consejo Comunitario Indígena de Sisal.
“Yucatán es hermoso y Sisal es un paraíso, pero estamos inmersos en un boom inmobiliario muy destructivo. Les pedimos que no compren terrenos, porque atrás de estos terrenos, de estas ventas que enriquecen a inmobiliarias está el dolor de los pueblos mayas que están siendo despojados de sus territorios, criminalizados por defender las tierras en la que nuestros ancestros han vivido. El pueblo maya vive y quiere seguir viviendo en sus comunidades”.
“Lo peor que nos ha ocurrido es el nombramiento de Sisal como pueblo mágico. Tras dicha decisión, tomada sin consultar al pueblo, se da con mayor fuerza este boom inmobiliario, toda la tierra se empieza a vender, toda la costa de Chuburná a Celestún. Sisal ha quedado encajado en una mancha urbana muy pequeña, no tiene territorio para donde expandirse, a nuestro alrededor las inmobiliarias destruyen todo este ecosistema, el sistema lagunar y nuestros humedales y manglares. Por desgracia, las autoridades a esas inmobiliarias no les multan, y si les ponen sellos de clausura, a la semana siguen construyendo. Pero cuando las personas del pueblo intentamos construir viviendas, nos criminalizan.”
En su turno, Jorge Rogelio Narváez Iuit del Consejo Maya de Molas denunció que su localidad fue despojada por un particular de la mitad de la superficie que comprende esa comisaría, incluido, el cementerio, la escuela secundaria y un fraccionamiento donde habitan varias familias desde hace muchos años. En estas tierras está previsto realizar el fraccionamiento inmobiliario Chuntuak.
Devastación de sitios arqueológicos
Federico May Cuitún del Consejo Comunitario de Kinchil abordó la devastación de la ciudad maya de Tzemé, destruida por la expansión la empresa avícola CRIO, que se asentó en el municipio y pretendía construir naves industriales para aumentar su producción.
“A pesar de denuncias ante el INAH, la PROFEPA y todo tipo de autoridad no hicieron nada, y esta empresa siguió avanzando pese a los sellos de clausura”.
Reconoció la labor de las mujeres kinchileñas y de la comunidad que no claudicó en su lucha para detener este etnocidio.
“Logramos como comunidad unida detener ese proyecto industrial que iba a contaminar toda esa región acabando con la ganadería, milpa, apicultura todas las actividades que hacen los kinchileños. Es un pequeño logro, pero lamentablemente pese al daño que hubo, no hay castigados hasta ahora, no hay nadie penalizado por haber destruido nuestras pirámides, un juego de pelota, pozos, infinidad de basamentos arqueológicos, increíblemente sucede eso hoy México, ese tipo de acciones ilegales, destructivas y que solo habla de esa avaricia y visión sobre nuestro territorio. Simplemente pedimos el cumplimiento de la ley, que se respeta las leyes ambientales federales para que se conserve nuestro patrimonio, nuestras comunidades y sobretodo nuestra selva.”
Convocatoria de marcha en Mérida el 21 de marzo
Por último, Wilberth Alfonso Nahuat Puc extendió una invitación de las comunidades a la población de Yucatán a sumarse a la marcha que se realizará el sábado 21 de marzo a las 3 de la tarde del Remate del Paseo de Montejo al Palacio de Gobierno, bajo los lemas¡Restitución de tierras mayas YA!, ¡Fuera inmobiliarias y granjas porcícolas y avícolas!, ¡No a la expansión metropolitana! ¡Fuera la Zona Metropolitana de Mérida!, ¡Respeto a los derechos de los colectivos mayas!, ¡Alto a la criminalización de la defensa del territorio!, y ¡Cárcel a los funcionarios corruptos!
Más información y grabación de la conferencia de prensa: www.facebook.com/ConsejosMayas
Agradecemos al Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez” por acogernos
