MÚGICA, Mich., 15 de mayo de 2026.- Entre polvo, escombros y maquinaria pesada, este miércoles fueron derribados decenas de altares dedicados a la Santa Muerte que durante años permanecieron a un costado del puente El Márquez, sobre la carretera libre Múgica–Lombardía.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, donde se observa cómo las estructuras de cemento fueron destruidas una por una en una zona marcada desde hace años por historias ligadas a la violencia y la presencia criminal en Tierra Caliente.
En total, pobladores calculan que eran más de 25 altares colocados cerca del basurero municipal, algunos con figuras de gran tamaño y otros únicamente con imágenes pintadas.


Habitantes de la región aseguran que estos espacios comenzaron a aparecer desde mediados de los años 2000, en una época donde grupos delictivos mantenían fuerte presencia en distintos puntos del estado.
Con el paso de los años, el sitio se volvió ampliamente conocido por automovilistas y transportistas que diariamente cruzan la zona, convirtiéndose prácticamente en un punto de referencia sobre la carretera.

El puente El Márquez también arrastra otra historia que alimentó su fama durante décadas: la leyenda de las llamadas “huellas del diablo”, marcas visibles en una pared rocosa cercana que, según relatos populares, quedaron durante la supuesta huida del demonio tras ser expulsado del Río Cupatitzio, en Uruapan.

