- Una suspensión definitiva y otra provisional protegen los ejemplares de la zona, mientras el movimiento advierte posibles daños durante los trabajos
agenciaesquema.com
Morelia, Michoacán, 3 de septiembre de 2026.- Aunque existen resoluciones judiciales que frenan la tala de árboles en la zona de Tres Puentes, la defensa ambiental continúa en Morelia. Simpatizantes del movimiento ambiental mantienen un plantón y realizan guardias para vigilar los trabajos, al señalar que los ejemplares todavía podrían resultar afectados de manera indirecta durante las labores del proyecto estatal.
En entrevista para Agencia Esquema, la abogada Rosy Bueso, vocera de la asociación Medio Ambiente sin Fronteras por el Futuro de Nuestros Hijos, explicó que existen dos amparos relacionados con la protección de los árboles: uno ya cuenta con suspensión definitiva y el segundo tiene una suspensión provisional mientras se resuelve. Aseguró que el movimiento suma más de 123 mil firmas de apoyo y reiteró que su postura no es contra la movilidad ni la modernización de Morelia.


El movimiento sostiene que cuenta con ingenieros ambientales, arquitectos, biólogos, ingenieros civiles y abogados que trabajan en una propuesta para replantear el proyecto y reducir el impacto sobre los árboles, la flora y la fauna. Sin embargo, Bueso acusó falta de información técnica por parte de las autoridades y pidió que se establezca una mesa de trabajo para revisar las alternativas.



Mientras tanto, las máquinas continúan en la zona. La abogada afirmó que actualmente trabajan para atender un problema en el drenaje que, según relató a este medio, se habría generado durante los primeros intentos de tala, cuando también se registraron rompimientos de la tubería. Otra advertencia que señaló fue sobre posibles daños a las raíces debido al material utilizado en el cimiento de los pilotes aún visibles. También aseguró que una tubería de gas natural que corre por debajo de toda la franja del área verde presenta raspaduras, por lo que pidió atención a las condiciones de la infraestructura antes de continuar con los trabajos.




Por ello, el movimiento ambiental mantendrá el campamento para vigilar el estado de los ejemplares, el drenaje afectado y la infraestructura subterránea de gas natural, mientras exige información técnica y acuerdos por escrito con las autoridades. La lucha, sostienen, ya no se limita a impedir la tala, sino a evitar que los trabajos terminen afectando los árboles pese a las resoluciones judiciales que impiden su derribo.
