Sinaloa, 29 de abril de 2026.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y otros funcionarios fueron acusados por autoridades de Estados Unidos de presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con fiscales estadounidenses y agencias como la Administración para el Control de Drogas, el mandatario estatal y otros nueve funcionarios habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción conocida como “Los Chapitos”, facilitando operaciones de tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Las acusaciones incluyen delitos como conspiración para el tráfico de narcóticos, uso de armas y asociación delictuosa, los cuales podrían derivar en sanciones severas bajo la legislación estadounidense.
Ante los señalamientos, el Gobierno de México, rechazó la solicitud de detención provisional con fines de extradición, al argumentar que no se han presentado pruebas suficientes conforme a los acuerdos bilaterales. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el caso fue turnado a la Fiscalía General de la República para su análisis.
Por su parte, Rubén Rocha Moya negó los señalamientos y los calificó como infundados, además de asegurar que cuenta con el respaldo del Gobierno federal.
