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Guadalajara, Jalisco, 14 de octubre de 2026.– Golpes, lesiones y denuncias de presunta tortura marcaron las detenciones de jóvenes que participaron en la protesta por agua limpia en este estado. Las acusaciones contra agentes de la policía Jalisco, llegaron hasta la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien exigió a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) investigar a fondo los hechos y esclarecer quién ordenó el operativo. “No puede haber tortura” ni impunidad, advirtió.



La marcha del 11 de octubre comenzó en la glorieta de La Minerva y concluyó frente a Casa Jalisco, donde los manifestantes exigieron agua limpia y de calidad, tras las denuncias de vecinos por el suministro turbio y con mal olor en cientos de colonias. El operativo policial dejó 39 personas detenidas y 59 lesionadas, entre ellas 31 civiles y 28 policías. Durante la intervención se utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión; posteriormente, personas detenidas y sus familiares denunciaron golpes y agresiones durante los arrestos y bajo custodia.




Por último, Sheinbaum exigió una investigación profunda, entrevistas con las víctimas y el esclarecimiento de quién ordenó y ejecutó las acciones policiales. Por su parte, el gobernador Pablo Lemus reconoció que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas por parte de los elementos de seguridad a su cargo. Además, anunció que las 39 personas detenidas serían liberadas y que los policías señalados serían investigados.
