La inteligencia rusa afirma que organizaciones criminales aprovechan la guerra para expandir el tráfico de fentanilo hacia Europa y acceder al mercado ilegal de armas. Kiev no ha respondido a las acusaciones.
agenciaesquema.com
Moscú, Rusia, 30 de junio de 2026.- El gobierno de Rusia lanzó este lunes una fuerte acusación contra Ucrania al asegurar que ese país mantiene una creciente colaboración con cárteles mexicanos del narcotráfico, a quienes presuntamente habría permitido operar dentro de su territorio para facilitar el tráfico de drogas hacia Europa e, incluso, apoyar el reclutamiento de combatientes para el conflicto armado.

La denuncia fue realizada por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), organismo que sostuvo que las autoridades ucranianas estarían permitiendo deliberadamente el paso de cargamentos de droga provenientes de América Latina, principalmente fentanilo, con el objetivo de obtener recursos económicos en medio de la guerra.
Según la versión difundida por Moscú, las organizaciones criminales habrían encontrado en Ucrania una ruta estratégica para introducir narcóticos al continente europeo, aprovechando lo que calificó como una débil vigilancia en fronteras y aduanas.
El informe también asegura que la región de Odesa se habría convertido en uno de los principales puntos de traslado de cargamentos hacia países como Polonia, Moldavia y Rumania, además de señalar que los grupos criminales estarían interesados en adquirir armamento procedente del mercado negro surgido por el conflicto bélico.
La inteligencia rusa fue más allá al afirmar que los cárteles también estarían colaborando en el reclutamiento de personas para integrarse a las Fuerzas Armadas de Ucrania, aunque no presentó pruebas públicas ni identificó a qué organizaciones criminales mexicanas se refiere.
Hasta el momento, el gobierno de Ucrania no ha emitido una postura oficial sobre estas acusaciones, mientras que tampoco existe información independiente que confirme los señalamientos realizados por las autoridades rusas.

Las declaraciones surgen en medio de la confrontación política y militar que mantienen ambos países desde el inicio de la invasión rusa en 2022, un escenario en el que la información y las acusaciones entre ambas partes forman parte constante de la guerra diplomática y mediática.
