Inteligencia existencial.
Mucho hemos hablado de la inteligencia racional: la capacidad de pensar, razonar, resolver problemas y tomar decisiones.
También hemos aprendido sobre la inteligencia emocional: esa capacidad de reconocer lo que sentimos, comprender nuestras emociones y aprender a relacionarnos mejor con nosotros mismos y con los demás.
Hoy quiero atreverme a hablar de otra: la inteligencia existencial.
Premisa mayor:
Todo ser vivo que permanece necesita desarrollar la capacidad de adaptarse a los cambios de su entorno.
Premisa menor:
Nosotros vivimos en un mundo que cambia a una velocidad extraordinaria. Ya no necesitamos cazar mamuts, fabricar lanzas o protegernos de depredadores, pero enfrentamos pérdidas, separaciones, enfermedades, cambios tecnológicos, económicos, familiares y personales que pueden transformar nuestra vida de un momento a otro.
Conclusión:
Necesitamos desarrollar una inteligencia que nos permita adaptarnos sin perdernos a nosotros mismos: inteligencia existencial.
Es aprender a leer la vida mientras la estamos viviendo. Entender cuándo resistir y cuándo soltar; cuándo permanecer y cuándo cambiar; cuándo luchar y cuándo aceptar que una etapa terminó.
No necesariamente sobrevive quien más sabe, ni quien tiene mayor fortaleza, sino quien logra comprender que la vida cambia y tiene la capacidad de cambiar con ella.
A Darwin se le atribuye frecuentemente la idea de que sobreviven quienes mejor se adaptan al cambio. Más allá de la frase exacta, la evolución nos deja una enseñanza extraordinaria: adaptarse es parte de permanecer.
Quizá la inteligencia existencial se construya precisamente así: viviendo, cayendo, aprendiendo, rectificando y evolucionando.
TAREA:
Ante aquello que hoy está cambiando en tu vida, pregúntate:
¿Estoy intentando que la vida vuelva a ser como era, o estoy aprendiendo a vivir inteligentemente como es ahora?
Porque vivir también requiere inteligencia.
Y quizá una de las más importantes sea ésta:
la inteligencia de evolucionar sin dejar de ser nosotros mismos.
Bendecido jueves.
