- A una semana de los terremotos, miles siguen bajo los escombros, la ayuda internacional aumenta y la crisis humanitaria se profundiza
Caracas, Venezuela, 2 de julio de 2026.- A una semana de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que devastaron el norte de Venezuela, la tragedia continúa creciendo. El más reciente balance oficial elevó a 2 mil 295 personas fallecidas y 11 mil 267 lesionadas, mientras miles de familias permanecen sin hogar y las labores de búsqueda no se detienen.

Las autoridades mantienen activos los operativos de rescate con la esperanza de localizar más sobrevivientes entre los edificios colapsados. Hasta ahora, la participación de más de 3 mil rescatistas internacionales provenientes de 31 países ha permitido rescatar con vida a 12 personas atrapadas bajo los escombros, entre ellas un niño de tres años localizado durante las últimas horas.

Mientras continúan las tareas de búsqueda, la emergencia ya evolucionó hacia una crisis humanitaria. En las zonas más afectadas, especialmente en La Guaira, miles de sobrevivientes enfrentan la escasez de alimentos, agua potable y refugio, situación que ha provocado enfrentamientos durante la distribución de ayuda y obligado a numerosas familias a dormir a la intemperie o sobre el suelo.
A la falta de alimentos se suma el riesgo sanitario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el sistema médico venezolano opera bajo una presión extrema y alertó sobre la posibilidad de brotes de enfermedades como sarampión, difteria y tos ferina, debido al colapso hospitalario y a las condiciones en las que permanecen miles de damnificados.
Aunque el gobierno venezolano no ha actualizado la cifra de desaparecidos, Naciones Unidas mantiene la estimación de alrededor de 50 mil personas cuyo paradero aún es desconocido, lo que mantiene abiertas las esperanzas de encontrar sobrevivientes, pero también alimenta el temor de que el número de víctimas continúe aumentando.



La magnitud del desastre llevó al Programa Mundial de Alimentos a solicitar 50 millones de dólares para atender a medio millón de personas durante los próximos tres meses, mientras la ayuda internacional continúa llegando a un país que enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente.
Con información de: Infobae
